Muchas veces escucho que hablan así de Juan y Lu... Y pienso para mis adentros: ¿Qué otra cosa podrían querer hacer? ¿No se trata de eso conocer el mundo? Yo creo que quieren tocar el mundo, comer el mundo, mirar el mundo, escuchar el mundo y oler el mundo...Pero bueno se ve que lo que nos molesta a los adultos es que lo quieran tocar. Claro, como lo demás no nos exige nada, nos parece bien!! Jaja!!! Pero que quieran tocarlo! Ah, no ahí nos exige comenzar a guardar cosas a ponerlas a resguardo de estos curiosos incurables...
Yo festejo que mis hijos quieran tocar todo y no se queden demasiados minutos quietos, me encanta que sean curiosos, vitales e interesados en los que los rodea. Sobre todo porque en silencio y tranquilamente, se interesan por el mundo y parece que siempre algo toma su atención y los apasiona por instantes.
Quizás por eso, me preocupa cuando en su hora de televisión parece que todo se detiene y solamente funciona sentido visual. De pronto, toma un protagonismo absoluto, se quedan ahí mirando extasiados sin más ganas de tocar nada!. ( Hay tanto que pensar sobre este tema, no?)
En casa la moraleja es: lo que no queremos que los bebés toquen los adultos lo guardamos...Por ahora el límite lo pone el espacio, cuando sean más grandes será tiempo de explicaciones y de noción de propiedad privada.
Los otros días en la casa de mi suegra, Juan se apasiono literalmente con tirar una enorme canasta con cañas secas, creo que lo hacía sentir poderoso poder tirar al piso algo tan pero tan grande en su proporción... No bastaron mis NO, ni los de la abuela, el seguía entusiasmado con su proeza...
Entonces la observación que me hicieron al ver que lo retaba y no atacaba era:
"Te está tomando el pelo". Yo creo que Juan notaba mi falta de convicción para retarlo, pero no creo que todavía tengan incorporado la noción de astucia para desafiarme o tomarme el pelo...Ojalá fuera así porque sería inteligentísimo! Pero no, creo que es un niño que busca explorar el mundo y sobre todo ahora que lo tiene absolutamente absorbido la noción de causas y efectos, destapar, cerrar, apretar botones y abrir.... Creo que es nada más y nada menos que lo que le corresponde a su edad, no?
Emmi Pikler fue una pediatra húngara con una mirada original sobre el desarrollo motriz del niño. Como madre de mellizos comencé este recorrido porque me conmovió profundamente leer “Movimiento en Libertad” y definitivamente cambio mi enfoque sobre la crianza. Este blog, es la manifestacion de mi necesidad de generar un espacio para compartir con otras madres experiencias, dudas, alegrías y los logros de nuestros bebés.
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miércoles, 7 de septiembre de 2011
El adulto en segundo plano...
La sabiduría que yo encontré en Pikler y que más me conmovió es que los adultos no somos quienes sabemos todos y los bebés nada. Yo creo que los bebés saben más de lo que creemos. Ellos saben cuando no están cómodos, saben que tienen hambre, saben que están molestos pero quizás no sepan etiquetar ese cansancio con la causa del sueño. Pero lo concreto que saben que algo les pasa y no lloran porque sí. Está en nosotras como madres, promoverles conectarse -y ayudarlo a ponerle nombre- con ese saber o sin querer hacer que poco a poco pierdan esa capacidad. Si los dejamos llorar o no le leemos su molestia, los bebés terminarán por pensar que su necesidad es como mínimo inadecuada.
Por eso me encanta la palabra respeto, porque habla de tener capacidad de observar y escuchar sus necesidades y deseos, de tener que soportar a veces mi miedo en post de esperar que mis bebés resuelvan una situación o tener que aceptar mi limitación para descubrir su deseo. Evidentemente me estoy refiriendo a un hecho en la cual el riesgo es pequeño... Siempre me acuerdo de una frase que leí en el libro "Besame Mucho" del Dr. Gonzalez, refieriéndose a los límites y que decía algo por el estilo: "...Si el niño se está por tomar una botella de lavandina, evidentemente sabemos que hay un límite". Esta sabiduría que queremos conservar se refiere aquella que la consecuencia no es de gravedad, pero que nos obliga a nosotros como adultos a pensar en cómo actuar: puede ser coartando su iniciativa o adecuándonos a los tiempos del bebé que en general no son los acelerados de nuestra vida actual, y esperando a ver como lo resuelve poniendo a prueba a veces nuestros nervios.
Puede parecer sutil esta idea, pero para mi fue fundamental. No es más importante el juego que yo le propongo que el suyo, no es más importante mi descubrimiento por más espectacular que sea que el suyo, no es más interesante el juguete que yo compré que el que se inventó, no son más importantes mis palabras adultas y correctamente pronunciadas que las suyas con mezclan cacofónicas personales. Cada interés es el mejor que puede tener mis hijos en el presente, porque es el que puede manejar y el que lo hace sentir poderoso.
En el día a día como mamá trato de brindarles un entorno seguro donde ellos puedan manifestarse y pienso que cada una de sus manifestaciones es perfecta porque es la de ellos... Por supuesto que a veces me dan ganas de comerlos a besos y lo hago, al mismo tiempo que les digo perdoname que te interrumpa pero es que no podía con la tentación...Al fin y al cabo, también es lindo recibir un sorpresa amorosa...
Por eso me encanta la palabra respeto, porque habla de tener capacidad de observar y escuchar sus necesidades y deseos, de tener que soportar a veces mi miedo en post de esperar que mis bebés resuelvan una situación o tener que aceptar mi limitación para descubrir su deseo. Evidentemente me estoy refiriendo a un hecho en la cual el riesgo es pequeño... Siempre me acuerdo de una frase que leí en el libro "Besame Mucho" del Dr. Gonzalez, refieriéndose a los límites y que decía algo por el estilo: "...Si el niño se está por tomar una botella de lavandina, evidentemente sabemos que hay un límite". Esta sabiduría que queremos conservar se refiere aquella que la consecuencia no es de gravedad, pero que nos obliga a nosotros como adultos a pensar en cómo actuar: puede ser coartando su iniciativa o adecuándonos a los tiempos del bebé que en general no son los acelerados de nuestra vida actual, y esperando a ver como lo resuelve poniendo a prueba a veces nuestros nervios.
Puede parecer sutil esta idea, pero para mi fue fundamental. No es más importante el juego que yo le propongo que el suyo, no es más importante mi descubrimiento por más espectacular que sea que el suyo, no es más interesante el juguete que yo compré que el que se inventó, no son más importantes mis palabras adultas y correctamente pronunciadas que las suyas con mezclan cacofónicas personales. Cada interés es el mejor que puede tener mis hijos en el presente, porque es el que puede manejar y el que lo hace sentir poderoso.
En el día a día como mamá trato de brindarles un entorno seguro donde ellos puedan manifestarse y pienso que cada una de sus manifestaciones es perfecta porque es la de ellos... Por supuesto que a veces me dan ganas de comerlos a besos y lo hago, al mismo tiempo que les digo perdoname que te interrumpa pero es que no podía con la tentación...Al fin y al cabo, también es lindo recibir un sorpresa amorosa...
Los adminículos para bebé
Mi percepción sobre las necesidades de los bebés con respecto a todo lo que nos ofrece el mercado han cambiado drásticamente desde mi embarazo hasta hoy que mis bebés ya cumplen la semana próxima 16 meses.
Desde mi concepción inicial e ilusionado sobre cómo cada uno de estos objetos manifestarían el crecimiento de mi bebé -y la fortuna que me gastaría en ellos - hasta mi pensamiento actual donde considero lo mejor es que maduren a través del movimiento libre y autónomo.
Quizás la condición de madre de mellizos me ha hecho pensar en la importancia de tener objetos que no los expongan, que no signifiquen peligros...¿Que pasaría si los dos al mismo tiempo se paran en la silla alta? ¿A quién atajo primero?,
Prefiero pensar que estos objetos deben ser acordes a su estatura y movilidad. En casa la silla alta nunca fue alta (también le serruché las patas) pensé que si llegaban a caerse de más abajo podía ser menos peligroso y además tenía la ilusión que se puedan subir y bajar solos. Siempre tengo el recuerdo de cuando era chica y tenía que pedir ayuda para bajarme de la silla.
Mejor adminículos menos sofisticados y por ende caros, por aquellos sencillos, maleables y que si los dejan de usar pienso que ya cumplieron su cometido y no en cuanto gasté!
A medida que crezcan su comedor podrá ser un poco más alto y deberé pasar a uno con sillas sin serruchar...Pero por ahora todo bajito, pensado exclusivamente para ellos... total para estar arriba lo mejor son los brazos donde inmediatamente se respetan sus deseos de bajar, subir, quedarse...Se respeta su libertad!
Aca dejo las fotos de las sillas altas serruchadas que me sirvieron un tiempo, pero hoy parecían el trampolín perfecto para tirarse y fueron remplazadas por el comedor infantil que les mostré ayer....
Los adminículos que más me gustaron son los relacionados con el baño que siempre tengo miedo al agua...para cuando eran chiquitos usé esta colchoneta maravillosa...
Y de mas grandes, estos aros...
Hay algo del exceso de artículos para los bebés que me pone nerviosa, por eso tengo guardado listo para devolver dos saltarines, un bebesit, una hamaca eléctrica...Siempre guardo la imagen de cuando chiquitos y todavía no había leído Movimiento en Libertad en donde pensé: En algún lugar les estoy enseñando que para estar bien, se necesita todo esto!
Mis hijos tendrán todo lo que necesiten pero prefiero que sean ellos quienes lo piden... será entonces cuando la necesidad esté creada y habrá que ver entonces....
Desde mi concepción inicial e ilusionado sobre cómo cada uno de estos objetos manifestarían el crecimiento de mi bebé -y la fortuna que me gastaría en ellos - hasta mi pensamiento actual donde considero lo mejor es que maduren a través del movimiento libre y autónomo.
Quizás la condición de madre de mellizos me ha hecho pensar en la importancia de tener objetos que no los expongan, que no signifiquen peligros...¿Que pasaría si los dos al mismo tiempo se paran en la silla alta? ¿A quién atajo primero?,
Prefiero pensar que estos objetos deben ser acordes a su estatura y movilidad. En casa la silla alta nunca fue alta (también le serruché las patas) pensé que si llegaban a caerse de más abajo podía ser menos peligroso y además tenía la ilusión que se puedan subir y bajar solos. Siempre tengo el recuerdo de cuando era chica y tenía que pedir ayuda para bajarme de la silla.
Mejor adminículos menos sofisticados y por ende caros, por aquellos sencillos, maleables y que si los dejan de usar pienso que ya cumplieron su cometido y no en cuanto gasté!
A medida que crezcan su comedor podrá ser un poco más alto y deberé pasar a uno con sillas sin serruchar...Pero por ahora todo bajito, pensado exclusivamente para ellos... total para estar arriba lo mejor son los brazos donde inmediatamente se respetan sus deseos de bajar, subir, quedarse...Se respeta su libertad!
Aca dejo las fotos de las sillas altas serruchadas que me sirvieron un tiempo, pero hoy parecían el trampolín perfecto para tirarse y fueron remplazadas por el comedor infantil que les mostré ayer....
Mis hijos tendrán todo lo que necesiten pero prefiero que sean ellos quienes lo piden... será entonces cuando la necesidad esté creada y habrá que ver entonces....
martes, 6 de septiembre de 2011
Operativo Alimentación Autónoma
Juan y Lu caminan perfectamente con su cabeza erguida y con un eje de equilibrio envidiable. Se movilizan precavidamente y con pocos golpes en su haber... Dan sus primeros impulsos de corridas....
Entonces ahora mi desafío es darles las oportunidades para que aprendan a comer autónomamente, respetando la comida y sobretodo disfrutando también del momento y del ritual.
Para lograrlo había que generar un cambio y preparar este espacio para ellos. La Dra. Liliana Gonzalez me contó como era este momento en Loczy y allá fui a preparar mi comedor infantil para ellos y que me permitiera dentro de lo posible disminuir los no al peligro para concentrarme en lo importante.
El comedor es a la medida de ellos, para eso le hice cortar las patas a todo (sillas y mesas) con el fin de que ellos se sientan seguros y tocando el piso, luego uní sillas para generar algo así como un pupitre que les diera un marco. Ahora ya no tengo más miedo que se suban y la silla se vaya para atrás, esta fija ahí no la pueden empujar, ni mover, ni jugar...
Entonces, cada vez que se levantan como ahora Lu, afirmo: "Por favor, Lu, sentada para comer", pero lo puedo decir con un tono sereno y sin miedo que se caiga, se de vuelta la silla o lo que fuera...
Acá las presento mi nuevo comedor infantil...con algunas fotos que muestran las primeras maniobras de cuchara....
Tomando con vaso de vidrio (mejor no cuento que después lo tiro al piso y se rompió) pero es la primera vez...
Yo también tengo una silla NO pegada donde me siento a disfrutar y acompañar en este momento de saludable desorden!!!
Al final banana más sencillo de comer y relaje!!. Ahora tengo que mejorar la preparación de alimentos y la vajilla!!! Irá en la próxima!
domingo, 21 de agosto de 2011
¡La palabra era competente!
Me quedé pensando sobre la última entrada, en la palabra Gratificación que puse al final y sobre como no pensaba robarles ese sentimiento tan valioso a mis hijos. Creo que no fui demasiado precisa y lo que quería expresar es hacerlos sentir COMPETENTES.
Es la palabra más poderosa sobre mi visión de crianza, porque necesariamente incluye el amor y el respeto, pero va más allá. Esta palabra que puede parecer lejana me guía en el día a día. Me pone a mi como mamá en un segundo lugar, porque desde esta perspectiva no soy yo la que tengo todo el conocimiento y debo trasmitirlo, sino que respeta el aprendizaje autónomo mientras que custodia que en ese "hacer" estén protegidos.
Ahora a mis hijos les encanta treparse a la mesa ratona y los sillones, en este proceso no se han caído ni una sola vez, pero ahora Lu más intrépida, ha decidido en lugar de bajarse dandose vuelta, apoyando la panza, y luego estirando las piernas, prefiere sentarse al borde con las piernas colgando y dar un salto. ¡Como si fuera grande! Esta modalidad claramente para mi es más peligrosa y me genera dudas sobre si dejarla o no hacerlo, pero pienso que no puedo dejar que NO lo intente -si la prueba es porque está segura porque de hecho nunca se ha resbalado así. Una vez en el piso se ríe festejando su proeza!.
Inmediatamente la frase que me surge es ¡Lu no me gusta que bajes de esa manera! Pero a la vez pienso qué le estoy diciendo en esa frase: ¡No me gusta esa nueva forma que inventaste de bajar! ¡No te sabés cuidar! (Cuando creo que en cuestiones de movilidad ya tiene alguna experiencia) ¡Tenés que bajarte de la manera que le gusta a mamá! Con esas frases siento que la estoy desaprobando de algo que ella parece si tener el control! Porque de hecho no se ha caído hasta ahora! Eso sí, ahí estoy con los brazos estirados sin tocarla pero revisando que la maniobra salga bien!
Me refiero a la palabra competentes en el sentido de confiar que ellos saben algunas cuestiones, quizás no desde el razocinio pero si desde un instinto de aprendizaje o descubrimiento que los guía. Y cuando deciden un nuevo movimiento, ya han probado antes una variedad de simulacros...
Entonces me encanta cuando los miro desde cerca frente a una nueva destreza y pienso: ¡Esto también lo van a resolver! El objetivo de crianza es claro: ¡Que ellos se sientan competentes ahora y durante toda la vida! Y para lograrlo....Yo tengo que confiar, pero ellos deben probar.
Es la palabra más poderosa sobre mi visión de crianza, porque necesariamente incluye el amor y el respeto, pero va más allá. Esta palabra que puede parecer lejana me guía en el día a día. Me pone a mi como mamá en un segundo lugar, porque desde esta perspectiva no soy yo la que tengo todo el conocimiento y debo trasmitirlo, sino que respeta el aprendizaje autónomo mientras que custodia que en ese "hacer" estén protegidos.
Ahora a mis hijos les encanta treparse a la mesa ratona y los sillones, en este proceso no se han caído ni una sola vez, pero ahora Lu más intrépida, ha decidido en lugar de bajarse dandose vuelta, apoyando la panza, y luego estirando las piernas, prefiere sentarse al borde con las piernas colgando y dar un salto. ¡Como si fuera grande! Esta modalidad claramente para mi es más peligrosa y me genera dudas sobre si dejarla o no hacerlo, pero pienso que no puedo dejar que NO lo intente -si la prueba es porque está segura porque de hecho nunca se ha resbalado así. Una vez en el piso se ríe festejando su proeza!.
Inmediatamente la frase que me surge es ¡Lu no me gusta que bajes de esa manera! Pero a la vez pienso qué le estoy diciendo en esa frase: ¡No me gusta esa nueva forma que inventaste de bajar! ¡No te sabés cuidar! (Cuando creo que en cuestiones de movilidad ya tiene alguna experiencia) ¡Tenés que bajarte de la manera que le gusta a mamá! Con esas frases siento que la estoy desaprobando de algo que ella parece si tener el control! Porque de hecho no se ha caído hasta ahora! Eso sí, ahí estoy con los brazos estirados sin tocarla pero revisando que la maniobra salga bien!
Me refiero a la palabra competentes en el sentido de confiar que ellos saben algunas cuestiones, quizás no desde el razocinio pero si desde un instinto de aprendizaje o descubrimiento que los guía. Y cuando deciden un nuevo movimiento, ya han probado antes una variedad de simulacros...
Entonces me encanta cuando los miro desde cerca frente a una nueva destreza y pienso: ¡Esto también lo van a resolver! El objetivo de crianza es claro: ¡Que ellos se sientan competentes ahora y durante toda la vida! Y para lograrlo....Yo tengo que confiar, pero ellos deben probar.
lunes, 23 de mayo de 2011
Cambiando la rutina
Juan y Lu ya son bebés mayorcitos. Pero por alguna razón de madre primeriza siguieron haciendo vida de bebés pequeños - duermen varias siestas durante el dia, comen papilla- hasta ahora cumplido el año.
Por recomendación o mas bien por intimación pediátrica, hoy ha comenzado en casa una nueva rutina, que incluye en lo posible una siesta diurna prolongada, más aire libre, y más horas de juego autónomo - es decir sin nosotros mirándoles- pero claro, estando cerca de ellos.
Con un poco de verguenza admito, que yo pensé que estaba bien como lo hacia. El error salió a la luz, cuando LU se quedaba despierta de noche hasta muy tarde con muchas ganas de divertirse (parecía el cuento de las 12 bailarinas que se escapaban a media noche) y eso ya no me gustó!
Me parece importante que los bebés hagan ritmo de niños, durmiéndose temprano porque luego les ayudará a organizarse para la escolarización. Pero además, me parece que los adultos queremos un momento sin niños a determinada hora del día...Y como lo mejor para nuestros bebés es estar rodeados de amor! y no de cansancio y la expresion inconciente de: OJALA QUE SE DUERMA!!! Algo habia que hacer!!!
Asi que hoy fue un día diferente en casa: muchos llantos por la mañana y por la tarde, de siestas que no fueron, y nosotros haciendo lo imposible para que siga el baile!!!! Esperemos que en el tiempo este pasaje de bebé pequeño a bebé grande se vaya acomodando!
Hoy Juan con una sola siesta de una hora y media en todo el dia Y Lu de sólo 50 minutos!!! Cena, baño y ya estan durmiendo!!!! 20 y 30!!! No lo puedo creer!!! Y lo mejor me dijo la Pediatra que de esta forma comerán mas y descansarán mejor!!! Gracias Liliana!
Por recomendación o mas bien por intimación pediátrica, hoy ha comenzado en casa una nueva rutina, que incluye en lo posible una siesta diurna prolongada, más aire libre, y más horas de juego autónomo - es decir sin nosotros mirándoles- pero claro, estando cerca de ellos.
Con un poco de verguenza admito, que yo pensé que estaba bien como lo hacia. El error salió a la luz, cuando LU se quedaba despierta de noche hasta muy tarde con muchas ganas de divertirse (parecía el cuento de las 12 bailarinas que se escapaban a media noche) y eso ya no me gustó!
Me parece importante que los bebés hagan ritmo de niños, durmiéndose temprano porque luego les ayudará a organizarse para la escolarización. Pero además, me parece que los adultos queremos un momento sin niños a determinada hora del día...Y como lo mejor para nuestros bebés es estar rodeados de amor! y no de cansancio y la expresion inconciente de: OJALA QUE SE DUERMA!!! Algo habia que hacer!!!
Asi que hoy fue un día diferente en casa: muchos llantos por la mañana y por la tarde, de siestas que no fueron, y nosotros haciendo lo imposible para que siga el baile!!!! Esperemos que en el tiempo este pasaje de bebé pequeño a bebé grande se vaya acomodando!
Hoy Juan con una sola siesta de una hora y media en todo el dia Y Lu de sólo 50 minutos!!! Cena, baño y ya estan durmiendo!!!! 20 y 30!!! No lo puedo creer!!! Y lo mejor me dijo la Pediatra que de esta forma comerán mas y descansarán mejor!!! Gracias Liliana!
domingo, 15 de mayo de 2011
Desarrollo motor sin la intervención del adulto
Este artículo aporta conceptos interesantes para comprender la mirada pikleriana. Tomado prestado de Mis burbujitas lo re publico...Me parece interesante porque hace foco en el aprender y lo mejor, en aprender a aprender...y disfrutar del proceso de aprendizaje...no me digan que no es algo que nos falta un poco en los tiempos que corren. Aca va, espero que lo disfruten...
“A lo largo del desarrollo de sus movimientos, el niño aprende no sólo a girarse y a dar vueltas, ir a cuatro patas, levantarse o caminar, sino que también aprende a aprender. Aprender a estar ocupado con algo, o a interesarse por algo, a intentar, a experimentar. Aprende a conocer la alegría y la felicidad que significan su éxito, es decir, el resultado de su propia y paciente constancia.”
El Instituto Lóczy, dirigido por la pediatra Emmi Pikler llevó a la práctica estos conceptos. Su investigación ha demostrado que el niño es un ser capaz y autónomo y que muy pocas veces necesita de una intervención directa de nuestra parte (educadores, padres, monitores, etc.) para alcanzar los logros evolutivos en los diferentes estadios del desarrollo motor.Los niños a los que se les permite un movimiento libre en un entorno adaptado al estadio en el que se encuentran manifiestan más gracilidad en sus movimientos, una actitud segura ante la exploración además de poder disfrutar de momentos de relación espontáneos entre sus iguales, ya que se respetan sus mecanismos propios a la vez que se respeta su intimidad.
Más información en http://pastodeducandos.blogspot.com/2010/05/emin-pikler-y-el-instituto-lokcy.html
“A lo largo del desarrollo de sus movimientos, el niño aprende no sólo a girarse y a dar vueltas, ir a cuatro patas, levantarse o caminar, sino que también aprende a aprender. Aprender a estar ocupado con algo, o a interesarse por algo, a intentar, a experimentar. Aprende a conocer la alegría y la felicidad que significan su éxito, es decir, el resultado de su propia y paciente constancia.”
El Instituto Lóczy, dirigido por la pediatra Emmi Pikler llevó a la práctica estos conceptos. Su investigación ha demostrado que el niño es un ser capaz y autónomo y que muy pocas veces necesita de una intervención directa de nuestra parte (educadores, padres, monitores, etc.) para alcanzar los logros evolutivos en los diferentes estadios del desarrollo motor.Los niños a los que se les permite un movimiento libre en un entorno adaptado al estadio en el que se encuentran manifiestan más gracilidad en sus movimientos, una actitud segura ante la exploración además de poder disfrutar de momentos de relación espontáneos entre sus iguales, ya que se respetan sus mecanismos propios a la vez que se respeta su intimidad.
Más información en http://pastodeducandos.blogspot.com/2010/05/emin-pikler-y-el-instituto-lokcy.html
Tomado de: misburbujitas
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