Mostrando entradas con la etiqueta partida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta partida. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de mayo de 2011

Me gustan que lean la realidad

En la película Loczy: un hogar para crecer, se puede observar que en el orfanato el énfasis está puesto en la importancia de generar una rutina previsible para que los niños puedan anticiparse y entender lo que sucede a su alrededor. Esta rutina esperable funciona como un hilo conductor para estos chicos abandonados. Desde la perspectiva de un bebé o niño debe ser algo como: si yo sé lo que va a pasar y pasa…me siento seguro.

En el caso de mis hijos, esta rutina obviamente no es tan estricta y la mayoría de las personas que se relacionan con ellos no tenemos la formación  Pikleriana de Loczy, así que supongo que ese hilo conductor soy yo como mamá.

Me gusta pensar que mi función tiene mucho que ver con generar un ambiente previsible, una rutina que les haga sentir seguros. Es decir, que eso que sospecha que sucederá, pase y eso que prometí, se cumpla.

Por eso, cuando me voy de casa, no me gusta mentirles ni salir a escondidas, prefiero que registren que me voy y que no me deberán buscarme por la casa. Me da tranquilidad invitarlos a participar del ritual de la partida y la llegada, dándoles un beso, explicarles y que acompañen hasta la puerta. Es verdad que a veces se quedan llorando, pero lo prefiero a desorientarlos. Además como se que se quedan con otros referentes de apego prefiero que sepan que es con ellos que con quienes deberán contar.

En general cuando me voy, Lu me saluda con su manito a modo de adiós y Juan se aferra con uñas y dientes, pero creo que más importante que el par de lágrimas pasajeras que derrama, es construir su seguridad y una lectura correcta de su realidad minuto a minuto. Como siempre mama vuelve…