Para mis hijos yo soy su referente más importante, pero no el único. Ellos saben que cuentan con otras personas que son fuente de amor, de cuidado, de protección, de contención además de su mamá y su papá.
Ellos saben que cuentan con su abuela que cuidó a Lu cuando me interné durante una semana con Juan por su infección a las semanas de nacer, ellos saben que cuentan con Dominga que vive con nosotros desde antes que nacieran y nos cuida a todos. Saben que cuentan con María que los acuna desde que tenían dos o tres meses. Saben que en esta tribu siempre hay un miembro disponible que no esta cansado, ni harto sino que con ojos atentos para observarlos, brazos libres para alzarlos, palabras explicativas sobre lo que los rodea y sobretodo, mucho amor para entregar.
Para mí como mamá, la tribu les suma a mis hijos un maravilloso mundo rico en afectos cotidianos, cercanos y amorosos. El algún momento de mis inicios maternales esto me asustó y pensé que quizás me robaba esa idea de diada encriptada que hoy parece que debiera ser la relación madre hijo. Hoy a la distancia me siento generosa de haberles brindando un mundo amplio, de haberles regalado una tribu intensa y amorosa. Una tribu que cada día que no estuve en casa le trasmitió mi amor, les contó de mis llamadas, de mis preguntas, de mis mensajes amorosos. Estoy feliz de haberles regalado a mis hijos no sólo un vínculo de apego, sino varios… Mis hijos saben que además de con mamá y papá pueden contar con otras personas que los aman. Y eso creo que saber eso en la vida, les puede dar mucha seguridad.
Las ventajas de la tribu es que siempre hay un miembro dispuesto a acunar, alzar, jugar y amar. Mis hijos son tratados con amor y calma, es lo que ellos conocen y por ende lo que devuelven: tranquilidad, alegría…
Me encanta que dentro de la rutina estable, disfruten de matices de la variedad, hay más de un estilo para jugar, de ser abrazados, besados y amados. Agradezco mucho, haber elegido y podido no quedarme sola con ellos queriendo darles todo. Agradezco haber superado las inseguridades que muchas veces atentó contra mi seguridad...todas eran madres múltiples, consagradas y sabían más que yo!
Creo que la crianza en tribu es la práctica más difundida de la humanidad, pero hoy no esta bien vista...Es una pena porque una tribu nunca roba, siempre suma...