En esta época que debemos correr por todo, también debemos hacerlo por las vacantes escolares que siempre parecieran siempre quedar unas pocas.
Estoy feliz, porque casi de no tener casi ninguna posibilidad que mis mellizos fueran al único jardín de infantes Montessori de Buenos Aires, hoy se abrió una posibilidad para el 2013. Deberemos esperar al año que viene para tenerla más firme, mientras tanto seguiremos disfrutando de la calma y la paz de nuestra casa.
Elegir el jardín o el colegio, me ha demandado mucho esfuerzo porque mis hijos todavía son muy chicos para poder reconocer sus intereses y capacidades. Elegir el colegio a ciegas, no me parece lo más acertado y por eso, esta nueva posibilidad me ha aliviado bastante. Una vez egresados de allí con casi seis años, tendremos más herramientas para elegir colegio sabiendo algunos de sus incipientes capacidades e intereses.
Pero lo que más me ha llamado la atención durante esta búsqueda es la respuesta que he recibido en varias oportunidades cuando he solicitado consejos. Me he topado"...En el jardín no hacen nada, sólo van a jugar y divertirse, nada más...."
¿A veces me pregunto porque nos parece tan normal subestimar los primeros años? ¿Aprender a caminar, hablar, dibujar, decodificar el mundo es no hacer nada?
Definitivamente creo que durante los primeros años los bebés realizan una cantidad innumerables de aprendizajes. Por eso para mí, no es lo mismo tener la posibilidad de dibujar, cantar, correr, caminar cuando uno tiene el deseo y la inquietud que tener que hacerlo para responder a la invitación de la maestra como es en la escuela tradicional.
¿Porqué parece ser tan importante aprender letras y números un día en especial -según la planificación- y no cuando el deseo o la inquietud lo requieren?, ¿De esa manera no estamos sin querer enseñando desde muy pequeños a des-oir sus intereses y motivaciones?, ¿Esa es la forma que estamos utilizando para motivarlos a crecer?
Para mi elegir el jardín de infantes no ha sido una tarea fácil en la que me he dejado llevar ni por mi comodidad, ni por el grupo de amigos, ni por la cercanía pensando: "Total son chiquitos, solo van a jugar"....
Yo respeto particularmente esa etapa de aprendizaje y prefiero elegir la institución que privilegie la libertad y el respeto. Estoy segura que con los estímulos adecuados mis hijos aprenderán a leer, escribir, contar, hablar otro idioma como lo han hecho a reptar, gatear, caminar.... Siendo respetados en sus iniciativas....
A partir de ahora, yo debo ser la estudiante sobre teorias pedagogicas...Es un mundo en el cual recién me estoy introduciendo y tengo mucho por aprender.... Por ahora solo se que para los primeros años la escuela tradicional no me cierra....
Emmi Pikler fue una pediatra húngara con una mirada original sobre el desarrollo motriz del niño. Como madre de mellizos comencé este recorrido porque me conmovió profundamente leer “Movimiento en Libertad” y definitivamente cambio mi enfoque sobre la crianza. Este blog, es la manifestacion de mi necesidad de generar un espacio para compartir con otras madres experiencias, dudas, alegrías y los logros de nuestros bebés.
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miércoles, 10 de agosto de 2011
martes, 19 de julio de 2011
Habilidad de equilibrista para la mamá!
Hace dias que no escribo, hace dias que estoy con miles de preguntas pero no tantas palabras. Los bebés están divinos....Lu camina por todas las partes utilizando esta capacidad de locomoción mas que el gateo e incluso ahora lo hace con carga...trasladando cosas pesadas de un lado al otro. Pensar que la más chiquitita y que parecía menos despierta motrizmente, de pronto tomó valor y como me dicen algunos allegados "...lo pasó por la banquina a su hermano...". Por suerte ellos avanzan sin estar sesgados por nuestra lógica adulta de etapas, tiempos e importancia, y lo único claro es que aprenden, aprenden y aprenden sin importar el estadio de aprendizaje de su compañero.
El comenzar a caminar de Lu o la seudo caminata de rodillas de Juan manifiesta una nueva madurez de parte de ellos y en consecuencia la aparición de caprichos, berrinches, carcajas o llantos frente a un no, sabores rechazados, pedido de jugos...
Y yo que pienso .AY !!!!! ¡Qué difícil! ¡No me quiero imaginar lo que viene más adelante! ¿Cómo hacen las madres ya consagradas? Yo trato de aceptar, aprobar y lo coinciliar lo máximo posible...no es que quiera ser permisiva, pero muchas veces me pregunto si estar diciendo y marcando todo el tiempo con NO y EXPLICANDOLES EL PELIGRO constante no estoy generando una falta de confianza hacia sus iniciativas.
Además, ¿Podrán incorporar la noción peligro a la edad de un año? ¿Será positivo que la incorporen en un proceso de aprendizaje constante? ¿Valdrá la pena que les explique que algo puede ser peligroso? ¿O es preferible evitar exponerlos no dejando que se acerquen a la escalera o lo que fuera?
Por otra parte donde están los límites? Por ejemplo: Mis hijos en este proceso de aprender a caminar, han descubiertos andadores improvisados como empujar las silllas del comedor por toda la casa. Este descubrimiento que hicieron solitos merece mi admiración...y verlos reirse a carcajadas cuando lo hacen una sonrisa. Algunos me dicen que soy permisiva...¿Qué puedo decirles por eso? ¿Qué no empujen las sillas no permitiendo que usen esa nueva habilidad? ¿Comprarles un caminador que remplace el que ellos descubrieron solitos? ¿Decirles que no lo hagan con las sillas del comedor pero si con otras? Entonces pienso tendrán incorporadas la noción de sillas como para pretender que distingan unas de otras? ¿Además cuanto tiempo les divertirá días, semanas, meses?
También han llegado los berriches - que si bien no son nada llamativos ni estrepitodos - la nueva madurez los ha impulsado a comenzar a imponer sus deseos. Cuando son la respuesta a uno NO sensato e irrefutable (enchufes o cables por ejemplo) trato de hacerme la distraida y explicandoles que entiendo su enojo, y luego recurriendo a un "distrayente" con ánimo de salirnos de esa situación y comenzar otro descubrimiento. Pero a veces no funciona tan bien...:)
A decir verdad, esto de la maternidad de bebés de un año me está movilizando de una nueva manera. ¿Será realmente que soy una madre permisiva? Yo no quiero ser permisiva o no permisiva, porque eso seria poner el acento en mi y lo que me gustaría es que mis hijos puedan de poquito y según la etapa que están atravesando tener ellos el control...Y para eso se deben sentir seguros de sus elecciones y sus iniciativas...Pero es una delgada línea....hay que ser equilibrista y a veces me caigo un poquito...
El comenzar a caminar de Lu o la seudo caminata de rodillas de Juan manifiesta una nueva madurez de parte de ellos y en consecuencia la aparición de caprichos, berrinches, carcajas o llantos frente a un no, sabores rechazados, pedido de jugos...
Y yo que pienso .AY !!!!! ¡Qué difícil! ¡No me quiero imaginar lo que viene más adelante! ¿Cómo hacen las madres ya consagradas? Yo trato de aceptar, aprobar y lo coinciliar lo máximo posible...no es que quiera ser permisiva, pero muchas veces me pregunto si estar diciendo y marcando todo el tiempo con NO y EXPLICANDOLES EL PELIGRO constante no estoy generando una falta de confianza hacia sus iniciativas.
Además, ¿Podrán incorporar la noción peligro a la edad de un año? ¿Será positivo que la incorporen en un proceso de aprendizaje constante? ¿Valdrá la pena que les explique que algo puede ser peligroso? ¿O es preferible evitar exponerlos no dejando que se acerquen a la escalera o lo que fuera?
Por otra parte donde están los límites? Por ejemplo: Mis hijos en este proceso de aprender a caminar, han descubiertos andadores improvisados como empujar las silllas del comedor por toda la casa. Este descubrimiento que hicieron solitos merece mi admiración...y verlos reirse a carcajadas cuando lo hacen una sonrisa. Algunos me dicen que soy permisiva...¿Qué puedo decirles por eso? ¿Qué no empujen las sillas no permitiendo que usen esa nueva habilidad? ¿Comprarles un caminador que remplace el que ellos descubrieron solitos? ¿Decirles que no lo hagan con las sillas del comedor pero si con otras? Entonces pienso tendrán incorporadas la noción de sillas como para pretender que distingan unas de otras? ¿Además cuanto tiempo les divertirá días, semanas, meses?
También han llegado los berriches - que si bien no son nada llamativos ni estrepitodos - la nueva madurez los ha impulsado a comenzar a imponer sus deseos. Cuando son la respuesta a uno NO sensato e irrefutable (enchufes o cables por ejemplo) trato de hacerme la distraida y explicandoles que entiendo su enojo, y luego recurriendo a un "distrayente" con ánimo de salirnos de esa situación y comenzar otro descubrimiento. Pero a veces no funciona tan bien...:)
A decir verdad, esto de la maternidad de bebés de un año me está movilizando de una nueva manera. ¿Será realmente que soy una madre permisiva? Yo no quiero ser permisiva o no permisiva, porque eso seria poner el acento en mi y lo que me gustaría es que mis hijos puedan de poquito y según la etapa que están atravesando tener ellos el control...Y para eso se deben sentir seguros de sus elecciones y sus iniciativas...Pero es una delgada línea....hay que ser equilibrista y a veces me caigo un poquito...
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