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martes, 31 de mayo de 2011

Me gustan que lean la realidad

En la película Loczy: un hogar para crecer, se puede observar que en el orfanato el énfasis está puesto en la importancia de generar una rutina previsible para que los niños puedan anticiparse y entender lo que sucede a su alrededor. Esta rutina esperable funciona como un hilo conductor para estos chicos abandonados. Desde la perspectiva de un bebé o niño debe ser algo como: si yo sé lo que va a pasar y pasa…me siento seguro.

En el caso de mis hijos, esta rutina obviamente no es tan estricta y la mayoría de las personas que se relacionan con ellos no tenemos la formación  Pikleriana de Loczy, así que supongo que ese hilo conductor soy yo como mamá.

Me gusta pensar que mi función tiene mucho que ver con generar un ambiente previsible, una rutina que les haga sentir seguros. Es decir, que eso que sospecha que sucederá, pase y eso que prometí, se cumpla.

Por eso, cuando me voy de casa, no me gusta mentirles ni salir a escondidas, prefiero que registren que me voy y que no me deberán buscarme por la casa. Me da tranquilidad invitarlos a participar del ritual de la partida y la llegada, dándoles un beso, explicarles y que acompañen hasta la puerta. Es verdad que a veces se quedan llorando, pero lo prefiero a desorientarlos. Además como se que se quedan con otros referentes de apego prefiero que sepan que es con ellos que con quienes deberán contar.

En general cuando me voy, Lu me saluda con su manito a modo de adiós y Juan se aferra con uñas y dientes, pero creo que más importante que el par de lágrimas pasajeras que derrama, es construir su seguridad y una lectura correcta de su realidad minuto a minuto. Como siempre mama vuelve…

domingo, 15 de mayo de 2011

Desarrollo motor sin la intervención del adulto

Este artículo aporta conceptos interesantes para comprender la mirada pikleriana. Tomado prestado de Mis burbujitas lo re publico...Me parece interesante porque hace foco en el aprender y lo mejor, en aprender a aprender...y disfrutar del proceso de aprendizaje...no me digan que no es algo que nos falta un poco en los tiempos que corren. Aca va, espero que lo disfruten...

“A lo largo del desarrollo de sus movimientos, el niño aprende no sólo a girarse y a dar vueltas, ir a cuatro patas, levantarse o caminar, sino que también aprende a aprender. Aprender a estar ocupado con algo, o a interesarse por algo, a intentar, a experimentar. Aprende a conocer la alegría y la felicidad que significan su éxito, es decir, el resultado de su propia y paciente constancia.”

El Instituto Lóczy, dirigido por la pediatra Emmi Pikler llevó a la práctica estos conceptos. Su investigación ha demostrado que el niño es un ser capaz y autónomo y que muy pocas veces necesita de una intervención directa de nuestra parte (educadores, padres, monitores, etc.) para alcanzar los logros evolutivos en los diferentes estadios del desarrollo motor.Los niños a los que se les permite un movimiento libre en un entorno adaptado al estadio en el que se encuentran manifiestan más gracilidad en sus movimientos, una actitud segura ante la exploración además de poder disfrutar de momentos de relación espontáneos entre sus iguales, ya que se respetan sus mecanismos propios a la vez que se respeta su intimidad.

Más información en http://pastodeducandos.blogspot.com/2010/05/emin-pikler-y-el-instituto-lokcy.html
Tomado de: misburbujitas

jueves, 24 de marzo de 2011

El amor como fundamento

Durante estos días he buscado en varios blogs información sobre Emmi Pikler y me he dado cuenta que en su mayoría, los artículos sobre esta mirada están orientados a la pedagogía y a psicomotricidad.  No hay demasiadas experiencias de madres y en lo poco que he visto, surgen algunas críticas que  hacen parecer al método algo cruel.
He vuelto a mirar el documental Loczy: Un hogar para crecer, que relata la vida de su creadora, la historia del orfanato y es una demostración de cómo con atención, cariño y amor se puede generar una piel psicológica de niños que desde muy pequeños se enfrentan a las peores condiciones de la vida. Se los recomiendo si pueden verlo alguna vez…es un poco largo, pero vale la pena! Lejos de ser cruel, es un canto a la vida!
Entonces me puse a pensar en todas las madres piklerianas que existen y que no les fue necesario acercarse al abordaje, desde la lectura como lo hice yo. En todas esas madres que cuando ven a mis hijos y les relato el método, me dan ejemplos de sus prácticas de maternaje, que sin saberlo tienen esa mirada innata de respecto y de consideración a los bebés como sujeto.
También me surgió la pregunta de sobre cómo una circunstancia hace que una nueva mirada aparezca. ¿Cuánto de la “mellicitud” habrá sido determinante para adoptar esta mirada?. ¿No será que cuando somos madres de mellizos necesariamente debemos confiar en la calidad de tiempo que le damos? ¿No será asimismo que en el fondo sabemos que el otro, el que no está alzado en ese momento, sabra buscar la forma de resolver la situación hasta que le toque su turno?
Cada método es bueno en la medida que nos funcione, para mi la mirada pikleriana fue la manera de descubrir la maternidad múltiple como disfrute. Por eso, me gustaría rendirle un pequeño tributo a la creadora y a las cuidadoras de Loczy que desde hace años, vienen practicando una tarea amorosa para rescatar a un puñado de niños,  pero que tambien me dieron la posibilidad de pensar a mis hijos con mirada respetuosa y confiada.
Me quedo con la frase que más me impacto del documental: No le vamos a poder evitar los sufrimientos de la vida, pero podemos darles herramientas emocionales para que puedan enfrentarlos.
Por ahora mis bebes están aprendiendo a descubrir su herramienta más concreta para interactuar en este mundo: su cuerpo. Están aprendiendo sobre sus posibilidades, sobre los logros, sobre el esfuerzo, el disfrute y lo están logrando en libertad.