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domingo, 31 de julio de 2011

Me despedí alegre! Este post me había quedo en borrador



Durante mi ausencia, se que algunas cosas van a cambiar y esta semana que se avecina no será igual para ellos, pero hay algo que estoy segura, y es que en cada momento van a recibir cariño por partido doble...

Van a tener mucho amor y de calidad. Espero y deseo profundamente que puedan aprovechar esta oportunidad para afianzar su relacion con su abuela, mi mamá y con los demás vinculos de apego que estan en cada desde que nacieron y los quieren profundamente.Algunas cosas no serán igual pero eso también puede ser muy positivo, porque hay mucha energía para darles amor y el amor tan comprometido nunca puede hacer mal.

Yo por mi parte, me he despedido alegre y contenta, buscando no trasmitir ni tristeza, ni inseguridad porque creo que ellos lo decodificarían mi estado de animo y eso si que puede angustiarlos. Yo no soy una madre que quiera evitarles sufrimiento a los hijos si es real, pero un viaje es para disfrutar! y eso también quiero que se lo sepan!

lunes, 11 de julio de 2011

Lu: la retadora

Cuando volví mi mamá y la tribu que los cuidó me contaron con entusiasmo cómo retaba Lu a todos. Balbuceando enérgicamente en su idioma y haciendo ademanes con sus dos manos retaba siempre que podía: a su hermano a quien fuera. Todo el mundo estaba fascinado por esta nueva forma de expresarse de Lu que repetía varias veces durante el día.

Yo la había visto en varias oportunidades hacerlo y debo reconocer que es muy graciosa, es tan expresiva y mueve sus manos con tanta gracia que dan ganas de comérsela a besos… (Algo que muchas veces no podemos resistir).

Pero lo llamativo es que  cuando llegue de mi viaje dejó de hacerlo y en esta semana desde que regresé nunca más lo hizo. Me puse a pensar: ¿Será que Lu retaba así durante mi ausencia porque estaba enojada? ¿Será que se preguntaría a ella misma y al resto del mundo dónde estaban su mamá y su papá?

Me surge la pregunta porque si bien durante mi viaje estuvieron: comieron normalmente, durmieron bien, estuvieron contentos y de buen carácter y no mostraron un cambio de humor sustantivo… ¡Quizás Lu usaba esa forma para demostrar su enojo y sobre aquello que no entendía…y como siempre toma la posta en lo emocional más que su hermano varón, en esos enojos preguntaba qué está pasando!

Chiquita mía, te pido disculpas si sufriste durante mi ausencia, pero si fue realmente así me encanta hija que puedas expresar de manera tan sana tus emociones. Reconocer lo que no te gusta y expresarlo habla de una capacidad maravillosa que muchas personas no llegan jamás a alcanzarla.

sábado, 2 de julio de 2011

Vuelta a casa....

Mi viaje terminó hace unos días, duró más de lo previsto por causa de las cenizas de volcán chileno lo que nos obligó a regresar cuatro días después y con algo de angustia por mi parte. Nos habíamos preparado para un tiempo y que se extendiera más, no ayudó. Tuvimos la mala suerte porque en la fecha del vuelo el aeropuerto de aquí -buenos aires- cerró y luego nuestra re programación, fue cancelada. La consecuencia fue peregrinar por aeropuertos y por mi parte, llorar frente a todos los encargados, hasta que conseguimos llegar a casa a la hora justa para dar de comer y bañar a mis mellizos.

¡¡¡La verdad es que tenía mucho miedo sobre como sería ese momento de re-encuentro!!! Temía que la sanción, de mis hijos hacia mí, fuera la indiferencia, algo así como una penitencia de hijos a padres. Me atemorizaba pensar que no hubiera un reencuentro emocional y que el desaire se extendiera por días. Ahora me doy cuenta que estaba proyectando, porque esa fue mi estrategia de niña cuando mis padres viajaron por un tiempo prolongado y nosotros – mis hermanos y yo – nos quedamos con nuestra abuela materna. En ese momento, lo primero que hice al escuchar que llegaban fue meterme debajo de una cama durante varias horas y no hablarle durante días. No la había pasado mal, todo lo contrario pero tenía entre vergüenza y picardía.

Llegamos a casa corriendo, dispuestos a alzarlos, abrazarlos, besarlos….Pero al mismo tiempo también intenté no atosigarlos con mis emociones acumuladas.  Lo primero que hice fue alzar a Lu tranquilamente mientras el papá alzada a Juan y entonces espontáneamente nos dimos un abrazo de cuatro.  Pero como mis hijos no son como yo y cada díada o triada –seria en este caso- es diferente. Juan y Lu me recibieron con sorpresa y yo diría que observantes.

Lu en mis brazos tomaba distancia para mirarme a la cara o mejor dicho a los ojos. Y así estuvimos algunos  minutos, mirándonos profundamente mientras le contaba de mi viaje, de lo que los extrañe y a su vez también reconocía sus propios sentimiento. Le expliqué, también como habíamos disfrutado y de lo mucho que habíamos pensando en ellos. Quizás para ellos más que para nadie es importante que sus padres tengan un vínculo genuino y renovado. Y eso le trasmiti que nos habia hecho muy bien!

Hoy a tres días de ese encuentro, creo que la palabra que mejor define el encuentro fue la seguridad. A los pocos minutos estábamos igual que antes, con sonrisas y respondiendo a mis mimos ya conocidos con las mismas carcajadas de siempre. Fue jugar como siempre para reírnos, disfrutar, y querernos….No hubo nada de sanción, nada de la indiferencia que yo imaginaba.

Me encanta pensar que este encuentro en paz es resultado de esta crianza tribal por llamarlo de alguna forma que yo elegí para ellos. Mis hijos no tienen un solo vínculo de apego, tienen varios…Y para mi en la vida saber que siempre podemos contar con alguien para mi es una gran tranquilidad y un privilegio...

jueves, 16 de junio de 2011

Todos vamos a estar bien...

Tengo miedo, me estoy yendo de viaje una semana con Martin. Para volver a nuestra vida de pareja, será así o solo un capricho de adultos? Los bebes se quedan en casa, cuidados con todo el amor que reciben siempre y además vino mama para mimarlos. Estoy contenta pero tengo un poco de angustia, aunque se profundamente que todos vamos a estar bien y sobre todos ustedes! El ritmo de la casa se mantiene y toda esta tribu –Dominga, María, Patricia, Celinda- que los cuidamos diariamente estará como todos los días...Eso si faltara mamá...pero en compensación estará la abuela!

Mi pediatra me ha dicho que me quede tranquila, los bebes tienen varios vínculos de apego sólidos y mantenidos en el tiempo y por ello, no sufrirán... la peor parte nos tocara es a mí y a papá… obviamente (que pasará el día del padre lejos de ustedes y sus hermanos). Esta mañana he hablado con ustedes y les he contado a forma de cuento que nos vamos de viaje pero que como siempre volveremos... Les he explicado que serán días diferentes (ni mejores, ni peores) pero evidentemente con otro ritmo y lejos de tomarlo como un perdida, deben disfrutarlos...

Quiero decirles bebes que los quiero mucho y que esta tribu que los adora desde que nacieron y los cuida día a día se queda con ustedes. Nuestra casa y sus cuidadoras les darán la continuidad que necesitan para poder manejar nuestra ausencia...

La Abu todos los días les contará sobre mamá y papá y estoy segura, y no tengo dudas que todos vamos a estar bien. A mí se me va a estrujar el corazón por momentos, pero todos somos sanos, felices y enteros así que vamos a estar bien...De eso se tratan los viajes de disfrutar los cambios de rutina y en este casos...a los dos se nos cambiara un poco la vida.

jueves, 26 de mayo de 2011

Las vacaciones son vacaciones

Ayer emprendimos nuestro el quinto viaje de mis bebés a córdoba -mi lugar de nacimiento-  donde están casi todos mis afectos. Para mí es una alegría volver y pienso que esa alegría mis hijos la deben sentir. Acá la casa se llena de gente, se cambian los ritmos, reciben mucho cariño.

Además, este es su segundo hogar, acá tienen sus cunas, sus espacios, quedan juguetes y en el aire se puede percibir su perfume de la estadía anterior. La pregunta que me hago es: ¿Cómo percibirán mis bebés estos traqueteos a los que los somete su madre viajera? Los otros días una amiga me comentó que su pediatra le había dicho que un niño necesita siete días para adaptarse a un nuevo espacio. Es más le dijo así como los niños se definen a sí mismo en función de la madre, lo mismo sucede con el espacio, ellos también son en la medida de ese espacio. Por eso hay que darles tiempo y no conviene moverlos demasiado, cada nuevo espacio requiere por parte de ellos estrategias de adaptación.

Espero que mis bebés se consideren en función de los dos espacios porque un poco son mitad porteños y yo quiero creer que mitad cordobeses. De hecho este viaje vinimos a festejar su cumpleaños con mis amigas y sus hijos que varios tienen la misma edad. Yo tengo mucha ilusión y me encantaría que existan lazos entre ellos.

Pero observándolos en su primer día nuevamente, me sorprenden porque ellos parecen no tener miedo a ningún espacio de la casa, andan gateando como si nada, pareciendo saber que saben donde están y cómo pueden volver en cualquier momento al punto de partida.

Eso si su ritmo se modifica un poco o mejor dicho completamente, y además dejan de ser Pikler! Como explicar que si están concentrados hay que respetarlos, que es mejor es no ayudarlos, que es bueno confiar es sus capacidades, que es mejor darles tiempos para que puedan conectase con el otro, y que es mejor darles las condiciones para que puedan prever sus acciones y resolver las situaciones que se les presentan...

Por acá, mis bebés son el objeto de afecto contenido durante la ausencia…Así que acá mis bebés son amados, así nada más, sin teorías.,

martes, 22 de febrero de 2011

Viajando en avion con los mellis de 5 meses


Un viaje en avión Córdoba de una hora no sería demasiado problema porque los bebes se portaban muy bien, el tema era que no les gustaba estar atrapados.

Cuando uno los alzan, ellos solos piden un poco de libertad, y entonces debíamos y aun hoy debemos bajarlos al piso. La pregunta era como soportarían el vuelo?. Teníamos mamaderas y haríamos todo lo posible para que el puerta a puerta fuera lo más corto, para eso elegimos un día de la semana y un horario tranquilo para pasarla lo mejor posible.

El día del viaje llegamos al aeropuerto en horario programado pero el vuelo se demoro exactamente 5 horas, sin nunca darnos información concreta de lo que pasaría. Siempre estaba a punto de salir. A los bebes los llevábamos en sus mochilas sin coche porque yo tenía uno doble para ellos en Córdoba.

Por suerte, y sabiendo que esas cosas pueden pasar llevamos una sabana que ubicamos el lugar más tranquilo del embarque con algunos juguetes. Los bebes disfrutaron, jugaron y hasta durmieron en el piso luego de sus mamaderas. Todo los pasajeros del vuelo, miraban con terror nuestra presencia pero después se acercaban a mirar los bebes durmiendo sobre la sabana y a nosotros haciendo de corralito para que nadie los fuera a pasar por encima, los aeropuestos por lo menos en Argentina, no sacan lo mejor de uno.