lunes, 11 de julio de 2011

Mis caminadores anónimos…

Mis hijos están dando sus primeros pasos de una manera un poco curiosa para mí…la mayoría de las veces, lo hacen cuando están solos o cuando nuestra atención está en otro lado…

Cuando llegué de mi viaje, mamá me dijo: “Lu da algunos pasos solo cuando tiene ganas” y para mis adentros pensé: “Que amorosa mi chiquita, tiene una gran conexión con sí misma y no con el deseo y la expectativa ajena”… Así que en casa todos esperamos las ganas de LU para darnos el gusto de verla -nada más y nada menos que- dar sus primeros pasos. A veces son dos y otras son más, seis es lo máximo que vi, de reojo.

Hoy Juan también hizo lo mismo y se lanzó caminando de la mesa al sillón estupendamente bien. También incorporó otra nueva habilidad que me encanta, puede pararse desde la posición arrodillada y cuando lo hace, logra un impulso para dar un pasito inicial que en la mayoría de las veces termina con una caída de cola y continúa en gateo.

Me pregunto: ¿Todos los bebés comienzan a dar sus primeros pasos como decimos nosotros chistosamente en el anonimato? ¿Será que para ese movimiento tan evolucionado necesitan momentos de conexión completa donde puedan poner todas sus energías y concentración sin la dispersión que le provoca la presencia ajena? ¿O será que estas caminatas en anonimato para los adultos de mis bebés, son de alguna manera resultado de la mirada Pikler que respeta sus iniciativas de movimientos, sin pedirle ni solicitarles nunca hacer nada en particular con el objetivo en el afuera –es decir para agradarnos- sin pensar en su deseo?  ¿Será que mis bebés entiendo sus logros para sí mismos y no tienen incorporado la necesidad de agradar por eso?

Lo concreto es que están dando sus primeros pasos según su propio ritmo e interés. Por eso cuando otras mamás me dicen: Pero al final cuál es el beneficio de Pikler…porque los míos (hablando por sus hijos) caminaron mucho antes… Yo para mis adentros pienso: ¿Qué importa a lo largo de la vida cuando un bebé camina y porque somos tan objetivistas?… No deberíamos pensar mejor ¿Cómo llegó a lograrlo? ¿Qué aprendió en el proceso?¿Cómo lo hace? ¿Cómo lo disfruta? ¡Creo que mis hijos están aprendiendo además de a caminar a respetarse…y por eso buscan los momentos tranquilos para conectarse con su nueva habilidad! ¡¡¡Bravo LU y Bravo JUAN!!!

sábado, 2 de julio de 2011

La tribu de mis hijos...

Para mis hijos yo soy su referente más importante, pero no el único. Ellos saben que cuentan con otras personas que son fuente de amor, de cuidado, de protección, de contención además de su mamá y su papá.

Ellos saben que cuentan con su abuela que cuidó a Lu cuando me interné durante una semana con Juan por su infección a las semanas de nacer, ellos saben que cuentan con Dominga que vive con nosotros desde antes que nacieran y nos cuida a todos. Saben que cuentan con María que los acuna desde que tenían dos o tres meses. Saben que en esta tribu siempre hay un miembro disponible que no esta cansado, ni harto sino que con ojos atentos para observarlos, brazos libres para alzarlos, palabras explicativas sobre lo que los rodea y sobretodo, mucho amor para entregar.

Para mí como mamá, la tribu les suma a mis hijos un maravilloso mundo rico en afectos cotidianos, cercanos y amorosos. El algún momento de mis inicios maternales esto me asustó y pensé que quizás me robaba esa idea de diada encriptada que hoy parece que debiera ser la relación madre hijo. Hoy a la distancia me siento generosa de haberles brindando un mundo amplio, de haberles regalado una tribu intensa y amorosa. Una tribu que cada día que no estuve en casa le trasmitió mi amor, les contó de mis llamadas, de mis preguntas, de mis mensajes amorosos.  Estoy feliz de haberles regalado a mis hijos no sólo un vínculo de apego, sino varios… Mis hijos saben que además de con mamá y papá pueden contar con otras personas que los aman. Y eso creo que saber eso en la vida, les puede dar mucha seguridad.

Las ventajas de la tribu es que siempre hay un miembro dispuesto a acunar, alzar, jugar y amar. Mis hijos son tratados con amor y calma, es lo que ellos conocen y por ende lo que  devuelven: tranquilidad, alegría…

Me encanta que dentro de la rutina estable, disfruten de matices de la variedad, hay más de un estilo para jugar, de ser abrazados, besados y amados. Agradezco mucho, haber elegido y podido no quedarme sola con ellos queriendo darles todo. Agradezco haber superado las inseguridades que muchas veces atentó contra mi seguridad...todas eran madres múltiples, consagradas y sabían más que yo!

Creo que la crianza en tribu es la práctica más difundida de la humanidad, pero hoy no esta bien vista...Es una pena porque una tribu nunca roba, siempre suma...

Vuelta a casa....

Mi viaje terminó hace unos días, duró más de lo previsto por causa de las cenizas de volcán chileno lo que nos obligó a regresar cuatro días después y con algo de angustia por mi parte. Nos habíamos preparado para un tiempo y que se extendiera más, no ayudó. Tuvimos la mala suerte porque en la fecha del vuelo el aeropuerto de aquí -buenos aires- cerró y luego nuestra re programación, fue cancelada. La consecuencia fue peregrinar por aeropuertos y por mi parte, llorar frente a todos los encargados, hasta que conseguimos llegar a casa a la hora justa para dar de comer y bañar a mis mellizos.

¡¡¡La verdad es que tenía mucho miedo sobre como sería ese momento de re-encuentro!!! Temía que la sanción, de mis hijos hacia mí, fuera la indiferencia, algo así como una penitencia de hijos a padres. Me atemorizaba pensar que no hubiera un reencuentro emocional y que el desaire se extendiera por días. Ahora me doy cuenta que estaba proyectando, porque esa fue mi estrategia de niña cuando mis padres viajaron por un tiempo prolongado y nosotros – mis hermanos y yo – nos quedamos con nuestra abuela materna. En ese momento, lo primero que hice al escuchar que llegaban fue meterme debajo de una cama durante varias horas y no hablarle durante días. No la había pasado mal, todo lo contrario pero tenía entre vergüenza y picardía.

Llegamos a casa corriendo, dispuestos a alzarlos, abrazarlos, besarlos….Pero al mismo tiempo también intenté no atosigarlos con mis emociones acumuladas.  Lo primero que hice fue alzar a Lu tranquilamente mientras el papá alzada a Juan y entonces espontáneamente nos dimos un abrazo de cuatro.  Pero como mis hijos no son como yo y cada díada o triada –seria en este caso- es diferente. Juan y Lu me recibieron con sorpresa y yo diría que observantes.

Lu en mis brazos tomaba distancia para mirarme a la cara o mejor dicho a los ojos. Y así estuvimos algunos  minutos, mirándonos profundamente mientras le contaba de mi viaje, de lo que los extrañe y a su vez también reconocía sus propios sentimiento. Le expliqué, también como habíamos disfrutado y de lo mucho que habíamos pensando en ellos. Quizás para ellos más que para nadie es importante que sus padres tengan un vínculo genuino y renovado. Y eso le trasmiti que nos habia hecho muy bien!

Hoy a tres días de ese encuentro, creo que la palabra que mejor define el encuentro fue la seguridad. A los pocos minutos estábamos igual que antes, con sonrisas y respondiendo a mis mimos ya conocidos con las mismas carcajadas de siempre. Fue jugar como siempre para reírnos, disfrutar, y querernos….No hubo nada de sanción, nada de la indiferencia que yo imaginaba.

Me encanta pensar que este encuentro en paz es resultado de esta crianza tribal por llamarlo de alguna forma que yo elegí para ellos. Mis hijos no tienen un solo vínculo de apego, tienen varios…Y para mi en la vida saber que siempre podemos contar con alguien para mi es una gran tranquilidad y un privilegio...

jueves, 16 de junio de 2011

Todos vamos a estar bien...

Tengo miedo, me estoy yendo de viaje una semana con Martin. Para volver a nuestra vida de pareja, será así o solo un capricho de adultos? Los bebes se quedan en casa, cuidados con todo el amor que reciben siempre y además vino mama para mimarlos. Estoy contenta pero tengo un poco de angustia, aunque se profundamente que todos vamos a estar bien y sobre todos ustedes! El ritmo de la casa se mantiene y toda esta tribu –Dominga, María, Patricia, Celinda- que los cuidamos diariamente estará como todos los días...Eso si faltara mamá...pero en compensación estará la abuela!

Mi pediatra me ha dicho que me quede tranquila, los bebes tienen varios vínculos de apego sólidos y mantenidos en el tiempo y por ello, no sufrirán... la peor parte nos tocara es a mí y a papá… obviamente (que pasará el día del padre lejos de ustedes y sus hermanos). Esta mañana he hablado con ustedes y les he contado a forma de cuento que nos vamos de viaje pero que como siempre volveremos... Les he explicado que serán días diferentes (ni mejores, ni peores) pero evidentemente con otro ritmo y lejos de tomarlo como un perdida, deben disfrutarlos...

Quiero decirles bebes que los quiero mucho y que esta tribu que los adora desde que nacieron y los cuida día a día se queda con ustedes. Nuestra casa y sus cuidadoras les darán la continuidad que necesitan para poder manejar nuestra ausencia...

La Abu todos los días les contará sobre mamá y papá y estoy segura, y no tengo dudas que todos vamos a estar bien. A mí se me va a estrujar el corazón por momentos, pero todos somos sanos, felices y enteros así que vamos a estar bien...De eso se tratan los viajes de disfrutar los cambios de rutina y en este casos...a los dos se nos cambiara un poco la vida.

lunes, 13 de junio de 2011

Pensamiento de Emmi Pikler

Acan van las tres nociones básicas del pensamiento de Emmi Pikler.

• El valor de la actividad autónoma: El movimiento libre, la actividad iniciada por el mismo niño, el aprendizaje autónomo y la noción de competencia. Todas ellas subrayan la autonomía del niño desde la primera infancia, desde el inicio de la vida.

• El valor de una relación afectiva privilegiada y la importancia de la misma: el papel que debe desempeñar el adulto en la forma de relacionarse con el niño. La observación

• La necesidad de ayudar al niño a tomar conciencia de sí mismo y de su entorno

Me encanta este resumen es breve es conciso y relevante!!  Piker no es un método, ni un sistema es una nueva mirada nueva hacia los bebés! Para mi fue tan liberador dejar de pensar que mis hijos eran un cuenco que yo tenía que llenar o una computadora que tenía que programar...

Lo mejor de Pikler es que es un metodo para nosotros los adultos! Nosotros debemos aprender a contagiar a nuestros hijos la idea de colaboracion, de limite, de autonomia y de respeto!

domingo, 12 de junio de 2011

Gritos y carcajadas de alegría

Desde hace unos días cuando Juan quiere expresar alegría lo hace dando algunos gritos muy agudos...de esos que perforan el tímpano de los adultos....Cuando lo miro para pedir un poco de piedad, noto que su cara es de absoluta felicidad. Es como si sus carcajadas, expresiones físicas y muecas graciosas no le fueran suficientes y necesitar mayor volumen para expresar sus sentimientos.

Esto es una sorpresa, porque Juan hasta el momento no había demostrado demasiadas cualidades vocales con el fin de expresarse, sino más bien balbuceos para sí mismo. Me parece que está captando la posibilidad del lenguaje y ha comenzado a darse cuenta que un grito es el imán perfecto para atraer todas las miradas.

Ayer en un descanso en el bar de Fundación Proa - fuimos a la exposición de Louis Bourgeois - Juan estaba exultante, conmovido y alegre. Se lo notaba encantado observando la gente y para demostrarlo se reía a carcajadas, hacia muecas y cada tanto gritaba de alegría. Yo me sentía un poco avergonzada por la invasión sonora, pero al mismo tiempo cuando lo miraba con ánimo de callarlo, no podían más que esbozar una sonrisa al ver tanta alegría y esas carcajadas que contagiaban. Además, me di cuenta que mi ganas de silenciarlo no coincidía con las sonrisas y las gracias que le prodigaban los demás comensales a los que había convertido en su audiencia.

Reconozco que para mí es todo un ejercicio de templanza (y supongo que para los comensales “no audiencia” de ayer también!) porque lo primero que me surge ante estos gritos es una sensación de que algo se descontroló y en consecuencias, unas enorme ganas de silenciarlo con: "Sh..Juan más bajito, por favor, despacito". Pero el problema era que tenía que repetir esa frase hasta el cansancio -como una telemarketer-y no conseguía demasiado. Por suerte la semana pasada, mi pediatra Pikler le festejó estos gritos de alegría durante la consulta y me explicó que eran muy frecuentes en Loczy...”. Hay que festejarlos me dijo, son parte de su maduración y ya pasarán…” (¡Qué alivio pensé para mis adentros!)

Asi que me estoy amigando con estas subidas de volumen intempestivo, pensando que son el comienzo de la posibilidad de comunicarse verbalmente…Me imagino que comenzará así de manera estrepitosa, para luego imitar de sonidos ajenos y por último, adquirir las primeras palabras con sentido. En cambio Lu, más avanzada en esto de la charla, desde hace un tiempo toma algunas palabras de nuestras conversaciones para repetir su música como eco de nosotros mismos.

Lo cierto es que estos gritos llenos de ganas de hablar de Juan, y esas pequenas pronunciaciones de Lu, me indican que voy a tener que comenzar a despedirme de esos soniditos de bebé y guardar en mi recuerdo los balbuceos famosos de tetete..te..tete y aia ayia que me encantaron e inundaron mi casa todo este tiempo. ¡No saben como los voy a extrañar!

viernes, 10 de junio de 2011

Carta a Alma (Habiba)



Querida Alma:

Hace dias que te imagino sola, desconcertada y supongo que en esta vorágine de locura nadie te habrá explicado lo que está pasando. Seguramente nadie habra reparado en vos para ayudarte a tomar conciencia con tu triste presente y mucho menos legitimar tu dolor con palabras y caricias amorosas.

Lo primero que quiero contarte es que hace días una parte del mundo está movilizado por vos. La blogósfera está consternada por el dolor de la injusta situación que tu madre Habiba y vos, están viviendo.  

Tu separación obliga a pensar: ¿Cómo la humanidad puede haber logrado desconectase tanto de ese saber más profundo que nos lleva a proteger a nuestra cría? ¿Cómo es posible que puedan subsistir visiones tan distorsionadas sobre lo que es bueno para la crianza? Y entre otras cosas, ¿Cómo se pueden considerar y peor aún imponer acciones tan disparatadas desde los gobiernos?  
Evidentemente Alma te ha tocado desde muy chiquita darte cuenta que a veces los adultos parecemos haber perdido, olvidado y dejado de reconocer lo que es bueno para nosotros mismos.
Tu madre, en cambio, parece si conservar intacto ese "saber" con respecto a vos y sobretodo entender que el amor no desordena ni hace la vida caótica. Tu madre parece reconocer que cada diada madre-hijo tiene su ritmo y ustedes necesitaban de ese equilibrio “a demanda”. Quizás por eso su empeño en no claudicar…
También me gustaría que sepas Alma que detrás de tu cruel presente hay una comunidad de mujeres consternadas, motivadas y conscientes de un nuevo paradigma de maternidad que buscan ayudarte. Hay muchas Violetas, Melinas, Eloisas que se conmueven y movilizan en diferentes puntos del planeta para hacernos a todas más conscientes del desafío de la maternidad y al mismo tiempo de tu pena. Cada una tiene su impronta y visión de la crianza: porteadoras, defensoras del                 co-lecho, promotoras del movimiento en libertad, concientizadoras de la vacunación libre y de la lactancia prolongada, pero fundamentalmente todas activistas de la crianza amorosa y respetuosa para que entre otras cosas, no ocurran más casos como el tuyo.
Espero Alma que esta distancia no mate tu instinto a futuro y tengo la esperanza que todo el amor acumulado que recibiste te esté ayudado a superar este triste presente. Deseo de todo corazón Alma que pronto muy pronto te encuentres en los brazos de tu madre, pero también quiero que sepas, que aunque no lo sientas ahora te están acunando todas las madres del mundo.